Mostrando entradas con la etiqueta cortazar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cortazar. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de diciembre de 2012

Cortázar en la publicidad

En el suplemento de El País donde aparecían relojes junto a textos literarios también hubo un hueco para Cortázar y uno de sus poemas más famosos "Instrucciones para dar cuerda a un reloj".
En la imagen aparecía un reloj muy elegante de la prestigiosa firma Chanel destacando en la oscuridad de una habitación y al fondo una ventana con rejas que deja pasar una poca de luz.

No es la primera vez que este poema de Cortázar es utilizado para la publicidad. En 2007 fue utilizado por la marca automovilística Seat. El anuncio estaba recitado por el propio Cortázar y se trataba de que el emisor comparara el famoso reloj del poeta con el coche que trataban de publicitar.


"Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj." 





sábado, 24 de noviembre de 2012

Publicitar un libro

Hay algunos libros que resultan difíciles de leer y por tanto también son difíciles de promocionar. En clase hemos visto como con una fábula, como esta de Samaniego, podemos hacer más atractivo un libro a la hora de publicitarlo:
Subió una mona a un nogal
y cogiendo una nuez verde
en la cáscara la muerde.
Como le supo muy mal, 
arrojola el animal
y se quedo sin comer.
Así suele suceder
a quien su empresa abandona 
porque halla como la mona
un principio que vencer.

Este puede ser el resultado para la promoción del libro Rayuela de Julio Cortázar: